Interior abierto del estadio Rico Pérez con la grada alta azul y pasillos amarillos
El estadio04 — La casa

El lugar al que siempresabemos volver.

Hormigón, torres de luz, gradas azules y blancas. Desde 1974, el José Rico Pérez es una coordenada de la memoria alicantina.

Arquitectura emocional

Una casa no se mide solo en metros.

Puede medirse en pasos desde la esquina de siempre, en voces que se reconocen sin verse o en la distancia exacta entre el último semáforo y la primera visión de las torres.

1974Año de inauguración
29.500Localidades
1982Sede mundialista
1Casa compartida
Una silueta reconocibleRico Pérez
01

La grada alta

Tres niveles azules levantados sobre el campo y recorridos por pasillos amarillos.

02

Los laterales curvos

Una geometría abierta que acompaña el terreno de juego y distingue al recinto.

03

Las torres

Fustes de luz visibles desde la ciudad, parte de la llegada incluso antes de entrar.

Cuatro escenasHormigón y memoria
1974

La inauguración

El 3 de agosto se abrió una casa nueva. El estadio dio forma arquitectónica a una ambición que ya recorría la ciudad.

1982

El Mundial

Las gradas recibieron al mundo. Alicante quedó incorporada a una memoria futbolística mucho más grande que sus límites.

1996 · 2010

Los regresos

Los ascensos tienen sonidos concretos: una grada que se levanta, un abrazo desconocido, la ciudad que al día siguiente parece distinta.

CADA DOMINGO

La espera

El estadio también existe vacío. En el silencio de sus gradas se acumula todo lo que aún no ha sucedido.

Gradas azules y blancas del Rico Pérez frente al terreno de juego
Antes de que empiece
Durante unos minutos, todo vuelve a ser posible.
Formar parteAprender. Usar. Vivir.